
En el pleno del pasado mes de mayo vivimos una situación insólita. El Sr. Cañal se negó a contestar a las preguntas que los grupos de la oposición llevaban planteadas bajo el pretexto de que en la sesión anterior (marzo) había hablado “de más” y que por tanto a partir de ese momento las preguntas las quería por escrito con 24h. de antelación a la celebración del pleno, no permitiendo a partir de ese momento ninguna pregunta de viva voz ni tampoco que se le pudiera re-preguntar en caso de que la respuesta no se considerase satisfactoria. Este hecho provocó que toda la oposición en bloque se levantara y se diera por concluida la sesión.
A este asunto hay que añadir su intención de rehuir el debate al manifestar, al inicio de la sesión, que las mociones de los distintos grupos ya se habían debatido suficientemente en comisión (a las que los vecinos no tienen acceso) y que por tanto no había lugar a más debate y se pasaría directamente a votación.
En el pleno ordinario celebrado este pasado lunes, día 18 de julio, el PP planteó una moción pidiendo al Alcalde que reconsiderase la postura adoptada en mayo y que nos obligó, para que pudieran tener opción de respuesta, a tener que registrar las preguntas con 24h. de antelación a la celebración del pleno. Se trata de una decisión que no tenía precedentes en la historia del municipio y que a nuestro entender dificulta la labor de control de la oposición sobre los diversos asuntos que ocupan la actualidad municipal. Por ejemplo, nos hemos encontrado con que las preguntas que llevábamos formuladas desde el Partido Popular sobre el Festival de la Sidra en el mes de mayo ya no tendrían respuesta hasta pasadas las fiestas.
El Alcalde ha jugado con cartas marcadas al contar con las preguntas de la oposición con antelación y ha dirigido el debate con la clara intencionalidad de tener que suspender la sesión a las 00:00h, tal y como le obliga la ley, antes de tener que contestar a determinadas cuestiones que podían incomodarle.
Creemos además que la oferta planteada por parte del Sr. Alcalde de contestar preguntas “por teléfono” o “en la calle” a los portavoces constituye una burla a los vecinos porque con ello está intentando esquivar el Pleno que es donde está obligado a dar cuenta de su gestión, evitando con ello que sus respuestas puedan quedar por escrito en el acta.
Lamentamos que el Sr. Cañal y su grupo hayan votado en contra de nuestra moción que pretendía, en su sentido más amplio, recuperar el apartado de Ruegos y Preguntas en su versión original y que ha sido cercenada por el Sr. Alcalde.
En nuestra opinión se trata de una estrategia para anular a la oposición ejerciendo un talante que dista mucho del que manifestó tanto la noche electoral como el día de su toma de posesión.